Entre caos y paraíso: así suena THE SIN: BLISS de ENHYPEN  

ENHYPEN muestra que el caos y el paraíso pueden coexistir en THE SIN: BLISS, especialmente en “Bloody Paradise”. Luego de la salida del ex integrante HEESEUNG (conocido como EVAN), el grupo, ahora con seis integrantes, presenta su octavo mini álbum. 

Aunque su nueva formación es un punto de inflexión para la agrupación, el mini álbum no intenta marcar una ruptura o empezar de cero. En THE SIN: BLISS, ENHYPEN aprovecha este momento de transición para ampliar su identidad sonora. 

ENHYPEN construye su propio paraíso en “Bloody Paradise”

Sobre una base de funk carioca, “Bloody Paradise” de ENHYPEN ofrece un groove adictivo que  demuestra con mayor claridad esa expansión musical presente en el EP. Con la guía del productor JULiA LEWis, el grupo construye un coro más hablado con palabras encadenadas y repetitivas que se acoplan a los ritmos punzantes y bailables propios del género.  

Ese fraseo hablado del estribillo también produce una sensación hipnótica, insistente y envolvente.

Lo que es una pena es la duración. Los susurros finales aumentan la expectativa de que aún queda más por disfrutar, pero la canción termina en un parpadeo de poco más de 2 minutos.  

“Bloody Paradise” muestra a un ENHYPEN que, así como el vampiro que huye con una humana dentro de su narrativa conceptual, busca refugio entre los ritmos energéticos del funk carioca. Así construyen su propio paraíso en medio del caos, usando ese mismo desorden para crearlo, con un toque oscuro que se siente más líricamente y en los tonos graves de sus voces. 

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THE SIN: BLISS EXPLORA LA OSCURIDAD Y TENSIÓN DE ENHYPEN DE OTRA MANERA

Esa sensación de persecución y de conflicto interno está también en “Stuck”. En lugar de buscar un clímax, la canción mantiene esa tensión contenida hasta el final mediante beats lineales y repetitivos del hip hop. Una decisión deliberada que refuerza la sensación de estar atrapado.

En The SIN: BLISS, la electrónica toma mayor presencia que en trabajos anteriores, aunque es demasiado pronto para saber si esta será una nueva dirección para ENHYPEN.

El grupo también aprovecha estos sonidos para aumentar la sensación de persecución en “Checkmate”. La canción techno reúne las voces de los seis integrantes en un coro construido a partir de palabras repetidas, un recurso que refuerza su atmósfera acelerada y tensa. 

No todas se acoplan a ENHYPEN. “Two Fools”, la canción de apertura del EP, funciona mejor como una pieza para ser coreada en vivo. Sin embargo, su base de guitarra eléctrica y pop-rock resulta genérica y predecible frente a la producción más amplia y diversa del resto del EP. Por lo que termina siendo una de las piezas menos memorables.

El mini álbum también pone en primer plano algunas de las fortalezas del grupo. “Bad For You” es un tema con influencia del R&B en el que destacan las voces de los integrantes. Especialmente la de Sunoo, que aporta una interpretación más suave. El bajo se complementa con ellas para hacer una pieza absorbente y con un tono ligeramente seductor.      

Por su parte, “Highlight” cierra el EP con una base de hip hop, pero con un giro interesante hacia el pop al llegar al coro. La mezcla de estilos, con una predominante inclinación hacia el hip hop, les permite concluir su nuevo material resaltando la armonía entre vocalistas y raperos. 

No es casualidad que el mini álbum pueda moverse entre caos, persecución, tensión y paraíso. Esa capacidad de construir una identidad alrededor de una narrativa es también uno de los puntos fuertes de ENHYPEN, que mantiene esa característica en la entrega de BLISS.

En este octavo mini álbum continúa la historia que comenzó en THE SIN: VANISH sobre el romance que desafía las normas entre vampiros y humanos. La idea de persecución, anhelo de libertad y encontrar un paraíso a partir del otro, en medio del caos y el peligro, no podría llegar en mejor momento para la agrupación. 

Con THE SIN: BLISS y más específicamente “Bloody Paradise”, ENHYPEN construye su nuevo paraíso con sus oyentes. Uno en el que aprovecha la turbulencia para explorar una versión más amplia de su identidad. Más que intentar calmar el caos, el grupo decide convertirlo en parte de su propio sonido.