Como Picheolin, DINO convierte los 90’s en una celebración con 吉BOARD

Que una ‘broma interna’ se convierta en un álbum solista puede parecer un riesgo. Sin embargo, DINO usa a su alter ego Picheolin para celebrar y recordar la música con la que creció en 吉BOARD.

Desde el propio título 吉BOARD plantea el homenaje. El juego entre el carácter chino para “gil”  (吉), que significa auspicioso, y la palabra “billboard” resume la intención de DINO: construir su propia lista de éxitos, no en tendencias y rankings actuales, sino en géneros que marcaron la memoria colectiva de los coreanos.

En los noventa, más allá de tendencias y rankings, lo importante era la música que se escuchaba en las calles y que las personas reconocían. DINO recupera esa idea al construir un repertorio basado en géneros que marcaron a varias generaciones y que formaron parte del imaginario musical con el que creció, influido por una familia donde ambos padres eran bailarines profesionales. 

Bajo esa estética retro coreana, DINO presenta un mosaico de géneros que, además de aportar diversidad musical, ofrece canciones para diferentes estados de ánimo. 

Un viaje entre géneros noventeros: así es 吉BOARD de DINO y Picheolin

Recordar el pasado coreano obliga a pensar en el trot. El idol cumple con una canción del género, con todas las cualidades que la hacen trascender el tiempo: desde la técnica vocal con el característico quiebre para inyectar emotividad, los sonidos alegres y repetitivos, y el canto sobre un romance incondicional de manera festiva. 

En el viaje a través del tiempo, DINO atinadamente decide incluir a artistas de la época. En “Love Sick”, la narración inicial es del cantante Lee Moon Sae, que da pie a un city pop sobre una ruptura que permite mostrar una interpretación vocal más emotiva. 

“Sincerely”, producida por Lee Hyun Do de DEUX, recrea la vibra del hip hop noventero de la mano de uno de los referentes del género. Los sintetizadores, la caja de ritmos y el rap de DINO recuerdan a uno de los éxitos del dúo “Uri nun”. Incluso, el EP incluye sonidos pop rock de bandas universitarias en “For JEONG and LOVE”.

Donde realmente funciona la combinación entre artista y personaje es en “ZZAN”. La voz humorística y áspera de Picheolin se limita a la última parte de la canción y aparece lo suficiente para no alterar la actitud confiada y con estilo que aporta el new jack swing. Incluso, el cambio de una base de saxofón a un instrumento de viento tradicional coreano refuerza esa dualidad entre lo tradicional y lo moderno. 

“Party Rock Rock” no es lo mejor del mini álbum

Sin embargo, el concepto no termina por funcionar en la canción principal “Party Rock Rock”. Producida por Hitchhiker, compositor que ha trabajado con otros grupos de K-pop, el sencillo acierta en integrar el EDM a un estilo tradicional con el saxofón y las voces de Picheolin que recuerdan a la técnica vocal del trot.

La mezcla entre el EDM y elementos tradicionales prepara el camino para una canción fiestera, alegre y fresca. Sin embargo, cuando llega el coro de estilo más trap no conecta con el resto y disipa la energía que acumuló.   

“LIKE IT”, que técnicamente es una canción firmada por DINO y no Picheolin, es un sencillo pop que termina por ser una especie de transición hacia los 2000s y que recuerda un estilo similar a “Wait” que lanzó en 2023. Precisamente por alejarse del homenaje noventero, se siente más como un epílogo que como una pieza integrada con el resto del EP

Entre críticas y aplausos por la entrega al personaje de Picheolin, el idol toma una decisión arriesgada para ceder su primer mini álbum como solista a un viaje en el tiempo. En la mayoría logra darle un tono fresco gracias a su variación vocal y rap, con un toque cómico y carismático sin ser demasiado exagerado. 

Quizás algunos hubieran preferido un primer mini álbum sin un personaje de por medio. Sin embargo, DINO demuestra en 吉BOARD que mirar el pasado no significa quedarse en él ni limitar la creatividad, sino recuperar una manera de hacer música capaz de perdurar.