ATEEZ regresa con BAD, la quinta entrega de su serie GOLDEN HOUR, un EP de cinco canciones con un sencillo homónimo que está lejos de ser un éxito abrasador como lo fueron otras canciones principales de la saga, como “Work” y “In Your Fantasy”.
El EP arranca con dos canciones con ritmos inspirados uno, en el funk carioca; y otro, en el trap latino, acompañados de letras que integran más frases en español de lo usual.
La inspiración latina en el K-pop no es reciente. Hay grupos que lo han tomado como parte de su identidad musical como KARD; y otros que le han dedicado un espacio en su discografía con covers y colaboraciones como Super Junior y más recientemente, NMIXX.
La propuesta de ATEEZ parece no ubicarse en ninguno de esos casos y, en su lugar, recurre a la frescura latina como el soundtrack perfecto para un romance seductor y peligroso, que activa los instintos y sube la temperatura, pero resulta ser fugaz, como el verano.
Al menos en el title track “BAD”, el intento por incluir ritmos latinos, ya de por sí energéticos, termina por contener el aura explosiva y maximalista de ATEEZ. Como lo que sucede al juntar dos imanes con los mismos polos: dos energías altas se repelen si no están bien encauzadas. El beat y coro repetitivo no los deja explotar su epicidad a tiempo, y queda plano.
“BAD” tiene como base el funk carioca (que fue viral en redes ya hace un año) con un par de frases en español, una combinación que claramente causó ruido entre sus fans. Un escenario recurrente cuando grupos de K-pop irrumpen en géneros fuertemente arraigados a culturas distantes. Un tropiezo de ejecución que le resta fuerza a la mezcla ya de por sí electrizante del funk brasileño por la ausencia de voces en portugués y sus rimas rápidas particulares de este género musical.
Para “Mamacita”, ATEEZ interpreta frases seductoras como “my señorita burns like tequila” bajo una base de trap latino. De alguna manera cumple emocionalmente para dirigirse a un sector de su numeroso fandom, pero a ratos parece encuadrarse en la expectativa de lo que un extranjero cree que sonaría una canción latina, como si regresaramos a ese boom de los 2010s.
Pero la inspiración latina, que promete ser el punto central del EP, no se extiende de forma uniforme en todo el EP. TOXIN marca la transición a un sonido más R&B, mientras que el EDM irrumpe con fuerza en “Fallin’”. Para cerrar, “Body” presenta una R&B suave de despedida tras un romance efímero pero pasional.
Maldad que se enfría en el camino
El EP BAD termina por ser una confesión de la caída en un romance apasionado con letras juguetonas que abordan la maldad. Desde ese crush inalcanzable que sólo ilusiona; hasta el remordimiento de ceder a las pasiones.
Una experiencia que se concreta a nivel lírico, en parte también por la participación de Hongjoong y Mingi, pero musicalmente no alcanza a ejecutarse con el nivel de intensidad esperado, como otras canciones de la misma serie GOLDEN HOUR.
En ese sentido, esta quinta parte es la más desequilibrada y no alcanza a retratar ese momento brillante como quisiéramos; pero no por eso, ATEEZ pierde su hora dorada. En realidad, en BAD la fórmula funcionó más como un amortiguador que no lo dejó liberar su potencia ya natural. Quizás porque esa energía contenida explotará en sus próximos sencillos.

